Aclaración: Definitivamente el nivel de todos los jugadores
se vió afectado no solamente por el golpe anímico de encontrarse con
un resultado adverso desde el inicio sino por una idea futbolística
que no fué la más adecuada para el desempeño individual y colectivo.
Gaudette, bien, no tuvo ningún tipo de responsabilidad en los
goles, con poco trabajo.
Velez, bien, cubrió correctamente el sector defensivo sobre
su lateral, se sumó al ataque cuantas veces pudo, se notó mucho su
ausencia en el segundo gol..
Veris, sin evaluación, no solamente por el tiempo de juego
que estuvo en el terreno, sino porque cuando ingresó ya no había
orden defensivo alguno.
Krause, bien, sin ser exigido se volcó a la ofensiva buscando
siempre de cabeza en los tiros de esquina, muy marcado en esas
situaciones.
Henry, bien, al igual que su compañero de última línea, poco
exigido, en el primer gol le cometieron una doble infracción, lo que
le quita toda responsabilidad en el mismo.
Jones, bien, sin problemas en la marcación, con proyecciones
constantes trató de aportar lo que pudo, en el primer gol, el mal
disparo de Byers lo descolocó completamente.
Delgado, bien, defensivamente se notó su ausencia en el
segundo gol, ya que su reemplazo se volcó más al ataque, y Veris se
movió más hacia el centro del área.
Fraser, regular, se encaprichó más de una vez en atacar en
diagonal hacia adentro, cuando el partido exigía todo lo contrario,
no intentó desbordar nunca.
Gargan, bien, su aporte defensivo fué importante en la
primera parte del partido, la necesidad del triunfo obligó a un
cambio de estrategia y su reemplazo.
Hansen, regular, al igual que Fraser pero por el otro sector,
encerrado en ingresar al área no pudo aportar claridad en ofensiva.
Marcelín, bien, uno de los destacados, más aún cuando quedó
solo como volante de contención, se las ingenió para recuperar el
balón en el sector medio.
Nuñez, regular, ingresó demasiado nervioso y ansioso por
aportar para el equipo, fué perdiendo el orden y cayó en toda la
desesperación del equipo. No se le puede achacar el haber perdido la
marca de Di Lorenzo en la jugada previa al segundo gol, debido a que
estaba en una posición totalmente inusual para él, más aún teniendo
en cuenta que el juego defensivo no es su fuerte.
Steele, regular, el claro exponente del juego propuesto por
los Islanders, balonazo frontal sin precisión y a dividir, se cansó
de tirar corners, la mayoría al mismo lugar, facilitando la tarea de
los defensores y del portero contrarios.
Noel, bien, no se le puede exigir un mejor desempeño, cuando
no recibió con claridad el balón, la falta de compañia, permitió que
Montreal acomodara siempre tres jugadores en su marca.
Villegas, bien, le sucedió lo mismo que a Fabrice, siendo el
único del equipo que trataba de jugar el balón al piso, terminaba
siendo superado por la marca de muchos hombres rivales.
Addlery, bien, la otra víctima inocente del abuso de los
balonazos imprecisos, no recibió nunca un balón con claridad, o le
llegaba muy adelante, o muy atrás, al Montreal defender en forma
escalonado resultaba imposible que pudiera superar esa marcación.
Colin Clarke, mal, el mayor grado de responsabilidad de esta
eliminación recae sobre sus hombros, se equivocó en el planteo desde
el comienzo, a sabiendas que se debía ganar por diferencia de dos
goles, y encontrarse inmediatamente en desventaja, esperó 45 minutos
para intentar una variante ofensiva, también exigió que sus
jugadores abusaran del balonazo como única alternativa en ataque,
junto con su ayudante se equivocaron al reclamarle a los gritos a
Nuñez para que tomara a Di Lorenzo, cuando lo correcto hubiese sido
pedirle a algún jugador que evitara la ejecución rápida del tiro
libre que originaría toda la jugada del segundo gol. Los cambios que
incorporó en el segundo tiempo, no le dieron mayor profundidad al
equipo, por el contrario sumaron desorden, imprecisión y básicamente
perdió toda chance de recuperar el balón, y como se ha dicho muchas
veces, sin balón es imposible convertir. El dibujo e intención
táctica de jugar con un único delantero de punta durante todo el
partido e indicarle a sus jugadores que inistieran con diagonales
hacia el centro del área, facilitaron todo el trabajo defensivo de
Montreal. La completó con el ingreso de Veris por Velez, regalando
todo el sector derecho de la defensa. Debió haber dejado a Noel en
el terreno y darle mayor compañía con Villegas para que la defensa
de Montreal dividiera sus marcas en esos dos jugadores. El
descontento de muchos jugadores para con sus indicaciones, una vez
finalizado el partido, y la reacción del público, fué más que
elocuente.
El árbitro, mal, principalmente en los primeros 20 minutos de
partido, en el primer gol de Montreal no sancionó ninguna de las dos
faltas que le cometieron a Henry, dejando seguir la jugada, debió
estar más atento a las infracciones, principalmente sobre Noel, (blanco
constante de Pizzolito y Joqueviel) y seguir mucho más de cerca las
acciones. Ya en la segunda parte mejoró su actuación acertando en
varios fallos, pero el daño original ya estaba hecho. LLama
poderosamente la atención que en el segundo tiempo solamente haya
sancionado únicamente 3 faltas a favor de los Islanders, cuando éste
era el equipo que estaba buscando jugar el partido.