Otro triunfo no apto para
cardíacos que nos pone en la final de la USL!!!
No, no es un sueño, ni una broma, los Islanders remontaron el 0-2
que sufrieron en Rochester y vencieron en tiempo adicional por 3 a
0, y están, HISTÓRICAMENTE, en la final de la USL.
Apenas concluído el partido del viernes, ya aseguraba que no estaba
todo perdido, en la previa aseguré que este equipo tenía grandes
chances de lograr el pase a la final, y hasta pronostiqué el
resultado, y sencillamente, no me equivoqué. Pero eso no fué una
cuestión de fanatismo, sino un análisis del comportamiento
futbolístico de ambos equipos y teniendo en cuenta,
fundamentalmente, del "corazón" que ponen en cada jugada los
Islanders.
Más allá de lo anecdótico del caso, el desarrollo del encuentro fué
de principio a fin de alto contenido emotivo, con un pésimo
arbitraje que caldeó los ánimos de jugadores y simpatizantes.
El equipo local, salió al terreno con:
Gaudette
Arrieta
Krause
Yombi
Rivera
Gbandy
Telesford
Delgado
Steele
Noel
Atieno
El objetivo, muy claro, convertir lo más rápidamente posible y
acortar las diferencias, por ello se vió a la tropa naranja, con
mayores posiblidades, por eso no extraño, que a los 10 minutos, Noel
empalmara un centro de chilena, el balón es apenas desviado por el
portero, y rebota en un defensor que estaba dentro del arco, sin
dudas el balón ya había trapuesto la línea de sentencia, 1 a 0 y
crecía la esperanza.
Obsérvese que el portero se arrojó hacia atrás, es decir dentro
de la portería, tiene medio cuerpo detrás de la línea, el defensor
que también está detrás, aguanta el balón encogiendo su estómago, es
decir, el balón ingresa más todavía dentro del arco, legítimo gol,
bien por el juez de línea que lo convalidó
La presión de la fanaticada se hizo sentir, empujando al equipo en
busca del segundo, y por poco, a los 24', lo tuvo Atieno,
cuando perfectamente habilitado, encaró solo contra el portero de
Rochester, pero prefirió darle potencia y no dirección al remate, lo
que le permitió al arquero despejar el peligro.
Pero Taiwo tomaría revancha 10 minutos más tarde trás un tiro de
esquina de Delgado, que cae a media altura y Atieno, casi
agachándose conecta de cabeza y vence al portero Vallow por segunda
ocasión y poner el parcial dos a cero y el global 2 a 2.
Atieno festeja con Arrieta su tanto, mientras los jugadores de
Rochester miran incrédulos
El esfuerzo y el cansancio de los jugadores locales eran evidentes,
que regularon sus energías, para que llegara el final de la etapa.
Comentario aparte merece la actuación del ábritro en esta etapa,
queriendo favorecer a Rochester, en cada jugada dudosa, y siendo
permisivo al extremo con el # 44, Kenney Bertz, que prácticamente se
cansó de cometer infracciones, con los codos, brazos y piernas sobre
Atieno y Noel, pero indefectiblemente sancionaba falta de los
jugadores locales.
En la segunda parte, el cansancio de los Islanders estaba haciendo
estragos, comenzaron a acalambrarse Atieno, Arrieta, y Delgado, sin
embargo y apesar de que Rochester buscaba el arco de Gaudette, los
Islanders soportaban estoicamente en la defensa.
Así Delgado tuvo que ser reemplazado por Villegas a los 64 minutos,
minutos antes en Rochester había ingresado Delicatte, el autor del
golpe contra Henry en el partido de ida y que se supone fué casual,
pero que luego de la actuación de ayer me deja mis serias dudas en
cuanto a eso, ya que en todo balón que iba a buscar lo hizo con
malas intenciones, utilizando principalmente los codos, el árbitro,
como si nada.
LLegaría la jugada que paralizó a todos, en el minuto 68, recibió
Menyongar en claro offside, siguió la jugada y envió el balón a la
red, pero estaba todo invalidado, todavía me pregunto, por qué no
amonestó al delantero.
Los Islanders ya no tenían piernas como para intentar mucho más, por
ello debió ingresar Marcelín por Telesford, y todo se hizo
electrizante, ambos equipos sabían que un gol, sería definitivo para
cualquiera de los dos.
Y por poco lo consigue Rochester ya sobre el final mediante un
disparo de Earl, que salió apenas desviado.
Final del tiempo regular, y darle paso al tiempo extra de 30 minutos.
Mucho cansancio en ambas escuadras, pero los Islanders, vaya a saber
de donde sacaban fuerzas para atacar una y otra vez, acorralando a
Rochester, que ya demostraba querer llegar a los tiros penales.
En esa etapa Noel, fué derribado muy cerca del área, tomado de la
casaca, para mií pudo haber sido penal, pero el árbitro no sancionó
nada (como siempre), y hasta tal punto llegó su inpetitud, que si no
cobró la falta, debió haber amonestado a Noel por simular, pero como
sabía que no lo había hecho, sino que la infracción existió, no hizo
nada al respecto.
Final del pimer tiempo extra de 15 minutos. Todo ya era cuesta
arriba.
Los ánimos por las nubes, encontronazos, entre jugadores e insultos
desde las tribunas, peor aún, cuando a los 11 minutos de la segunda
parte, Villegas emprendió en veloz carrera un contragolpe con claras
chances, pero fué derribado por el defensor, falta clara, y ley de
último recurso, el juez hizo caso omiso, a sabiendas que si cobraba
infracción debía expulsar al jugador de Rochester, eso enardeció a
la fanaticada que comenzó a arrojar botellas de agua sobre uno de
los jueces de línea, por suerte todo volvió a la tranquilidad y el
partido pudo continuar.
Ya todo hacía presumir que indefectiblemente llegaría la definición
por penales, pero no, los Islanders como ya nos tienen acostumbrados
nos darían la gran alegría de la noche, apenas faltando un minuto,
en lo que el colega Osman Perez del Nuevo Día catalogó como
alajuelazo, (gol de los Islanders cuando faltan menos de 5 minutos
para el final).
Tiro de esquina desde la izquierda del ataque, luego de una
espectacular salvada del portero Vallow, ejecuta Villegas, el
balón que llega casi al vértice del área chica, donde estaba Arrieta
quien de cabecea, la pelota supera la línea de gol, se arroja un
defensor con sus manos para evitar el tanto, pero Steele por las
dudas vuelve a enviar el balón dentro del arco.
Arrieta ya venció al portero, y el defensor dentro del arco
rechaza con su mano
Steele por las dudas vuelve a enviar el balón al fondo del arco
Un suspenso innecesario, de parte del árbitro, que no señala el
centro del campo, sino que corre a pedir colaboración al juez de
línea, parecía que sancionaba penal, una cosa de locos, pero el
criterió del lineal, fué el correcto y reglamentario, gol válido y
expulsión del defensor.
Algarabía desenfrenada en las tribunas, solo era cuestión de enviar
el balón a cualquier parte y esperar el final.
Terminó el encuentro, la gente se volcó al terreno de juego, los
jugadores naranjas festejando a más no poder, trepados en la banca
de suplentes, con un banner alusivo y dedicatorio para Henry, que
continuaba hospitalizado en Rochester (ver apostillas).
Un triunfo a puro "coraje y corazón", que coloca históricamente a
los Islanders en una final de la USL.
Video aficionado:
Apostillas:
Nigel Henry, continuaba internado en un hospital de Rochester, en
observación, y no iba a ser operado, trás sufrir una pequeña
fractura de cráneo.
Todo hacia presumir que la final del torneo se llevaría a cabo en
Puerto Rico, ya que Montreal, otro de los semifinalistas, había
cedido gentilmente la sede a los Islanders, pero lamentablemente
quedaron eliminados por Vancouver al caer por dos a cero, las
posibilidades seguían intactas, pero minutos antes de retirarme del
estadio, el Lic. Jorge Pierluisi me informó, que la liga había
decidido que la final se jugaría en Vancouver, algo que no se podía
creer. Tampoco se podía creer que se cambiara hasta el día y horario
del juego, ya que originalmente estaba pautada para el sábado 11 a
ls 8:00pm, cambiándose ahora para el domingo 12 a las 7:00 pm, todo
un despropósito que sin lugar a dudas marca ciertas preferencias, y
hasta levanta sospechas sobre la imparcialidad de la liga.
De todas maneras, es casi un hecho, que el encuentro será
transmitido en pantalla gigante en el coliseo de Bayamón, para que
toda la fanaticada Islanders se reuna y comparta esa final.
La pésima actuación del árbitro, sumada a la desición de la USL, de
trasladar la final a Vancouver, deja abierto el camino a muchas
especulaciones extradeportivas, como por ejemplo la clara intención
de que clasificara un equipo americano a las finales, resultó casi
evidente, pero lamentablemente tuvieron enfrente un equipo y una
fanaticada que no se dió por vencido en ningún momento.
El uno x uno:
Sería casi irónico y fuera de toda lógica establecer el habitual uno
x uno, sin embargo la calificación será para todo el equipo en
general, cuerpo técnico y preparadores físicos.