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Puerto Rico Islanders FC
Año IV
Actualizada:
10/05/09 09:39 PM
NOTICIA DEL DÍA
Islanders 1
(2)-
Montreal 2(4)
Un final de temporada
que duele más de la cuenta
Se sabía que el partido no sería fácil,
por los antecedentes de Montreal y por estar debajo en el resultado
global 2 a 1 abajo, pero lo que nadie podía sospechar era que el
conjunto canadiense se pusiera aún más en ventaja a tan solo 2
minutos de iniciado el encuentro.
Tampoco nadie imaginaría que el dominio
de terreno y posesión del balón por parte de los Islanders sería
abrumador, pero que no alcanzaría para revertir el resultado, sin
embargo si era una realidad demostrada que el abuso de balonazos,
centros sin un claro destinatario, de poco servirían ante el
Montreal Impact.
Sumado a todo eso, el desequilibrio
provocado por la suma de jugadores en ofensiva, descuidando
totalmente la recuperación del balón y el control de un esporádico
contraataque serían nefastos en la búsqueda del resultado final.
Y por si fuera poco la terna arbitral
dejaría mucho que desear, principalmente en los primeros 20 minutos
que serían claves en el desarrollo del juego.
Pero la síntesis del partido es
sencillamente todo lo anterior, a los 2 minutos Montreal se puso en
ventaja en una jugada donde claramente le cometen dos faltas
consecutivas a Henry, permite que un jugador de Montreal penetre el
área de los Islanders y pudiera rematar, contuvo a medias Gaudette,
el rebote le quedaría a Byers, que disparará tan defectuosamente que
descoloca el último intento defensivo de Jones.
A partir de allí, los Islanders
comenzaron a buscar una y otra vez el arco de Jordan, pero con
pelotazos, totalmente improductivos, provocando un desgaste excesivo
de Noel y Addlery por hacerse del balón, mientras tanto Montreal se
abloquelaba sin muchos problemas en defensa, sin ser ortodoxos ni
prolijos, la cuestión era despejar el balón a cualquier parte, lejos
de los jugadores de los Islanders, a los laterales, a las esquinas,
donde fuera.
Entonces el partido se conviritó casi en
un frontón, balonazo Islanders, rechazo de Montreal, apenas si tuvo
una ocasión clara Fabrice Noel, que de volea tomó un rechazo débil
de la defensa, haciendo estrellar la pelota en el travesaño, fué la
única clara de todos los primeros 45 minutos, muy escasa producción
para un equipo que quería pelear el campeonato.
El segundo tiempo prácticamente fué un
calco del primero, a pesar del ingreso de Hansen por Gargan, el
técnico de Montreal respondió con una estrategia más osada, puso en
el terreno a Leduc por Testo, y el balón no llegaba a los pies del
único delantero neto propuesto por los Islanders, Nicholas Addlery,
no solamente no recibía el balón sino que tampoco encontraba
compañía en los laterales, los Islanders caían una y otra vez en una
especie de embudo hacia el centro del terreno y allí era muy
superior el equipo visitante, tanto en altura como por lo bajo,
facilitando la tarea defensiva.
Más tarde Montreal redobló su apuesta
para liquidar el partido de contra, mandando a Gatti, un volante
ofensivo por Gtjersen, también volante ofensivo y a Sebrango un
delantero de área, por Byers muy cansado, ambos cambios entre los 54
y 59 minutos.
Esa presencia amezante se hizo más
notoria cuando ingresó Fraser por Delgado, a los 64, los Islanders
comenzaban a poner mucha gente en la ofensiva, pero ninguno de ellos
podía controlar el balón, quedando Marcelín como única
contención, Steele nuevamenta con signos de cansancio, Velez y Jones
proyectándose muy peligrosamente, dejando espacios muy claros en la
retaguardia, pero la pelota seguía siendo capital único de los
Islanders, pero en cuanto cruzaban la línea de mitad de cancha,
nuevamente el empesinamiento de ingresar por la medialuna, hacía una
cuestión simplista el rechazo de la defensa de Montreal, allí
llegarían una lluvia de tiros de esquina, pero todos ejecutados al
mismo lugar, donde o ganaban los centrales del Impact o el portero
Jordan, los nervios y la falta de alternativas ofensivas hacían
pender el futuro de los Islanders de un hilo muy delgado, apenas si
tuvo dos chances, no muy claras, y que fueron bien resueltas por
Jordan, con más espectacularidad que por peligrosidad.
A los 75 ingresaría Villegas, pero el que
se iría sería Noel, y a pesar del talento de Peter, la ausencia de
otro jugador de similares carácteristas provocaba que
permanentemente tuviera a tres rivales cubriéndolo, exactamente, lo
mismo que le había sucedido a Noel durante el tiempo transcurrido
hasta allí.
Astutamente el DT de Montreal notó que
los Islanders estaban totalmente desorganizados defensivamente y
mandó a la cancha a Mauro Biello, otro volante que puede cumplir
funciones ofensivas como defensivas y retiró a Donatelli, mucho más
defensivo y con una tarjeta amarilla sobre las espaldas. Piernas
frescas con una clara misión, esperar la oportunidad de un
contragolpe letal y por poco lo consiguen pero la conversión fué
anulada por offside del jugador de Montreal.
Y las cartas se echaron por completo de
parte de los Islanders a los 81, ingresó Nuñez por Marcelín y adiós
a cualquier alternativa defensiva, es cierto había que ganar o ganar,
pero descuidar de tal forma el aspecto defensivo, sumando delanteros
y sin una idea clara, tanto posicional como táctica, era la condena
al suicidio.
Sin embargo hubo una luz de esperanza, en
una de las pocas jugadas en que se aprovechó los laterales, Steele
intentó un centro por la derecha, el balón daría en el brazo del
defensor y el árbitro sancionó correctamente el penal, y digo
correctamente, porque a pesar de que el balón busca el brazo del
jugador y no a la inversa, interrumpió claramente la trayectoria
peligrosa del mismo en el área grande.
Las ilusiones naranjas aparecieron con la
ejecución de Hansen, iban 86 minutos y el milagro podría darse, pero
las preocupaciones defensivas eran obvias, el desgaste de algunos
jugadores era evidente.
Hansen ejecutó el penal
y surgia la esperanza de los Islanders era el 1 a 1
Dos minutos más tarde, Colin Clarke mandó
a la cancha a Veris, por Velez, un cambio que si por un lado quiso
cubrir las deficiencias defensivas, terminó agravándolas más aún, ya
que el ingresado se posicionó como marcador central, juntándose con
Krause y Henry, descuidando totalmente el sector derecho, una zona
que Velez había cubierto eficazmente.
La desesperación naranja y el corazón de
los jugadores erán más ilusión óptica que una idea futbolística, y
era lógico que así fuera, ellos no querían quedarse fuera de la
final e iban a dejar el resto por lograr el gol que les diera la
chance de jugar 30 minutos más.
Pero llegarían los 93' (3 de los 4
adicionados) un tiro libre a favor de Montreal, nadie se paró
delante del balón para darle tiempo a organizar la defensa, Nuñez en
una posición casi insólita para él tratando de tomarlo a nada más y
nada menos que a di Lorenzo, un jugador experimentado y rápido que
lo dejó en el camino, sacó un centro rasante para que Sebrango
sellara todas las chances de los Islanders.
Gaudette se lamenta, ya
no hay nada que hacer, era la derrota y el adios al campeonato
Final del partido, fin de otra ilusión,
las cabezas bajas de los jugadores, sus emotivos gestos y hasta en
algunos las lágrimas fueron una clara muestra de que ellos pusieron
todo de su parte. Algunos abucheos desde las plateas dirigidos a
Colin Clarke, quizás sean la otra cara de la moneda.
De mi parte, mi agradecimiento a todos
los jugadores que dejaron el corazón en la cancha, mi reconocimiento
a su trabajo y tesón anímico para afrontar profesionalmente,
situaciones que no fueron en muchos casos las que ellos pretendían,
obligados a una tarea, que en varias ocasiones, hasta pueden
catalogarse de absurdas.
Eduardo Cantore
La síntesis:
Montreal Impact 2 (4) - Puerto Rico
Islanders 1 (2)
MON: Peter Byers 2
PR: Josh Hansen (penalty) 86
MON: Eduardo Sebrango (Leonardo Di Lorenzo) 90
Amarillas
MON: Stephen deRoux 16, Nevio Pizzolitto 24, Cedric Joqueviel 81
PR: Marco Velez 44, Martin Nunez 90
Árbitros: Oscar Ortiz, Carlos Sandoval, Adam Nehmo, Javier
Santos