UN TRIUNFO CON EL
CORAZÓN Y MUCHA VALENTÍA, sin lugar a dudas los Islanders
hacen historia
Ayer mientras arreciaba la
lluvia, planteé que ambos técnicos debían pensar en reestructurar
sus estrategias debido al estado del terreno de juego, y así fué,
Collin Clarke le ganó en el mano a mano al DT de Alajuelense, con la
inclusión de Atieno y posteriormente con los ingresos de Marcelín y
Hansen, para quedarse con el triunfo y la clasificación.
También en la previa del día
lunes, advertí que se debía estar muy atentos en defensa desde el
primer segundo de juego y no me equivoqué.
Era algo sabido que la visita
saldría a buscar abrir el marcador desde el arranque mismo del
partido, y así fué, en la segunda jugada clara del juego, se escapó
muy solo el delantero de Alajuelense, sin que nadie cubriera, se le
permitió tirar el centro, para que el balón lo tomara Ariel
Rodríguez y venciera a Gaudette. Baldazo de agua fría en la
Islandera.
De a poco, los Islanders
fueron tomando conciencia de que este tipo de partidos se ganan con
coraje, fuerza y poniendo el corazón en cada pelota dividida, así lo
entendieron Krause (para mí la figura del partido), Arrieta, Steele,
Miranda y Noah como destacados.
Con ese criterio, los locales
fueron haciéndose dueños del partido, y aunque el balón no podía
jugarse al piso y con presición, el dominio de la tropa naranja, fué
casi constante, pero el gol no llegaba.
En la segunda mitad, el
panorama no cambió en absoluto, los Islanders buscándolo a Atieno
permanentemente chocaban con la defensa firma de una lína de cinco
jugadores y un portero muy atento.
Los minutos pasaban, y
Alajuelense hacía su negocio, demorando cuanto podía las acciones y
sin llegar a inquietar en ningún momento a Gaudette, una pauta de
ello es que en esta parte del partido, solamente para las
estadísitcas se le contó un solo remate al arco, mientras que los
Islanders lo hicieron en 9 oportunidades.
La cancha parecía inclinada
hacia la portería visitante, pero el tiempo jugaba en contra, así lo
entendió Clarke, quien mandó al terreno a Hansen por Miranda y a
Marcelín por Telesford, sacrificando dos volantes de contención para
colocar un delantero más y un volante ofensivo.
Ya con esos jugadores en el
campo, los Islanders comenzaron a generar espacios, llegando con más
claridad y posibilidades de convertir, tal es así que no fué de
extrañar que Delgado se sumara al ataque y tuviera la chance de
empatar y así lo hizo, pero en clara posición adelantada, bien
sancionada por el árbitro.
El aliento de la fanaticada
local, se hizo sentir, como un reflejo de lo que estaba sucediendo
en el terreno, pero el nerviosismo no se contagió en los jugadores
locales, sin embargo cuando todo hacía presumir que Alajuelense se
quedaría con la victoria, en el minuto 86, llegaría un pase largo
para Jaegdonsigh, el portero que sale presuroso de su arco, hasta el
vértice del área, tomó el balón con sus manos pero por el mismo
envión que traía y al estar el esférico mojado, se le escapó,
aprovechó Kendall, quien tomó posesión de la pelota, sin cometer
falta en absoluto (fué el mismo portero quien soltó el balón),
eludió al arquero que estaba en el piso, avanzó un par de pasos y
con un remate impecable y cruzado hizo estallar las graderías, era
el empate merecido.
Si hasta ese momento la
visita no encontraba la fórmula para contener el aluvión naranja,
peor aún con el empate a cuestas, el impacto piscológico, fué
demasiado para ellos, tres minutos más tarde Steele ejecutó un tiro
libre, los de Alajuense descuidaron las marcas, recibió Atieno casi
en el punto del penal, la bajó de pecho y antes de el balón llegara
la piso, remató con suma violencia, batiendo nuevamente al portero,
delirio en las tribunas, desazón en el grupo de fanáticos "manudos"
que no lo podían creer, en tres minutos los Islanders daban vuelta
el resultado y se acercaban a la historia y la gloria.
Atieno fuera de foco, ya remató para convertir
el segundo gol
El público detrás de la portería
delirante de alegría
Ya no quedaba mucho tiempo
para más, el fantasma de que un nuevo error defensivo, les costara a
los Islanders el empate, 2 a 2 y quedaran eliminados de la serie, se
fué esfumando, cuando los locales retenían el balón como debe ser,
lejos de la propia portería, provocando faltas y saques laterales,
los 4 minutos que adicionó el árbitro (pocos por cierto, debieron
ser al menos 6), transcurrieron inexorables pero cargados de una
tensión no apta para cardíacos,
Pero llegó el pitazo final,
la locura de felicidad de los locales era imparable, y no era para
menos, los Islanders acababan de hacer historia, no solamente
clasificando para la zona D de la Liga de Campeones, sino dejando en
el camino a un equipo que por tradición futbolística era el favorito
en todos los medios (menos aquí),
De nada valieron los reclamos,
injustificados, del DT de Alajuelense, contra el árbitro, creo que
fueron más por buscar un culpable o una excusa, que por tener
razones válidas para ello, y más por la propia incapacidad e
impotencia de saber manejar un resultado.
Desbordante algarabía de los
fanáticos y jugadores locales, que se quedaron en el terreno,
bailando, zambulléndose una y otra vez en el barro, y saltando con
una alegría tan merecida como elocuente.
Regosijo en las gradas,
algunas lágrimas, unas de alegría otras, las de la visita, de
tristeza, el público agradecido por el espectáculo.
Conclusión: Un triunfo
muy merecido, por lo realizado dentro del terreno, los Islanders
fueron más que su rival durante casi todo el partido, por su
propuesta futbolística, un castigo justo para un equipo casi
timorato que solamente pensó en defender un resultado sin tener
argumentos como para justificarlo.
Así formaron los Islanders:
Gaudette
Arrieta
Krause
Henry
Jones
Telesford
Miranda
Delgado
Steele
Jaegdonsigh
Atieno
El uno x
uno:
Gaudette, bien, sin
mucho trabajo, pero cuando tuvo que hacerlo, lo hizo con solvencia y
seguridad.
Arrieta, muy bien, a
pesar de que el gol de Alajuelense llegó por su sector, con el pasar
de los minutos se asentó en su puesto, poniendo mucha garra y
entrega en cada jugada en la que participaba.
Krause, muy bien, la
figura, con su contagiosa voluntad, fuerza y valentía, le dieron al
equipo, claras muestras de como debe jugarse un partido de estas
caracterísitcas, haciéndose respetar en el terreno.
Henry, bien, cubriendo
las espaldas de sus compañeros, y despejando expeditivamente
cualquier peligro, cuando hubo que hacerlo.
Jones, bien, por
su desarrollo defensivo, en esa posición, realizó su labor
correctamente.
Telesford, muy bien,
uno de los jugadores que puso todo en la cancha en el aspecto
defensivo.
Miranda, muy bien,
traginando incansable por todo el sector medio.
Delgado, muy bien,
otro de los jugadores que se destacaron, por su fuerza,empujando al
equipo hacia adelante.
Steele, muy bien,
quizás no con la claridad a la que nos tiene acostumbrados, más por
consecuencia del estado del terreno que por otros aspectos, como
siempre con una precisión en los tiros libres, habilitó a Atieno
para lograr el gol del triunfo.
Jaegdonsigh, muy bien,
la otra figura del partido, el gol del empate fué todo mérito de él,
fué a buscar el balón cuando parecía que lo dominaría el portero,
sin embargo, aprovechó perfectamente el error del arquero y definió
con mucha serenidad.
Atieno, bien, se salvó
del regular, por haber convertido el gol de la victoria, de villano
a casi héroe, había aportado muy poco en todo el encuentro, pero
apareció en el momento justo, con toda su potencia y calidad para
definir, espero que este gol lo traiga de regreso al nivel que tenía
en los primeros juegos.
Hansen, bien, se sumó
al ataque de los Islanders abriendo el terreno, y generando espacios
para el ingreso por el centro de Atieno y Delgado.
Marcelín, bien, seguro
y claro en el sector medio de la cancha, le dió la dosis de fútbol
que necesitaba el equipo de tres cuarto de campo hacia adelante.
Gbandy, sin evaluación
por los escasos minutos en que estuvo en la cancha.
Clarke, muy bien,
apostó por la fuerza de Atieno, ideal para cancha pesada como la de
ayer, y le rindió sus frutos en los últimos minutos, también acertó
con los cambios, realizados en el momento justo, cuando más se lo
necesitaba.
Felicitaciones muchachos,
acaban de hacer historia en Puerto Rico!!!!!!
Los árbitros:
Trevor Taylor, Jeremy Taylor,
Andrew Belgrave, todos de Barbados.
En general bien, no
influyeron en el resultado, y a pesar de los reclamos del DT de
Alajuelense, la desición en el gol del empate fué correcta, quizás
el error más criticable haya sido los pocos minutos de adición que
otorgó, ya que hubieron muchas interrupciones en el segundo tiempo,
por parte de los visitantes para demorar el juego, quizás haya sido,
en definitiva, un castigo merecido por esa actitud poco deportiva.