Tal como se esperaba, el
partido de ayer frente al Charleston Battery, fué muy
disputado en el sector medio del terreno, donde el equilibirio entre
ambas escuadras fué muy notorio, aún teniendo en cuenta ciertos
aspectos que podrían haber volcado mucho antes el resultado a favor
de los Islanders.
El principal problema que
tuvieron los Puerto Rico Islanders surgió desde el mismo inicio del
partido, con la inclusión de Domenique Mediate entre los once
titulares. Lamentablemente un jugador que no está a la altura ni al
ritmo del resto de sus compañeros, lo que puso en desventaja al
equipo justamente en un sector del terreno donde era necesaria mayo
presencia y compromiso.
Apenas se puede decir que
Mediate estuvo en el juego los primeros cinco minutos, donde corrió
y pareció involucrarse en el juego, pero después se fué
desvaneciendo paulatina y progresivamente. Y aquí debo
obligatoriamente hacer una salvedad, no sé si es un buen o mal
jugador, pero sencillamente parece no estar acorde con el resto del
equipo, un equipo cuya caraterística principal es la presión sobre
el adversario, poniendo el corazón en cada jugada. No resulta
exagerado decir entonces que los Islanders prácticamente jugaron con
11 menos 1, que aunque matemáticamente es lo mismo que 10, en el
fútbol esa ecuación no es así, porque si el equipo está con 10
jugadores en el terreno, estos 10 se dividen la tarea para suplir
esa ausencia, pero cuando son 11 y uno de ellos no aporta al equipo,
es mucho más perjudicial, porque ocupa un espacio en el terreno, sus
compañeros confían en él, pero se ven sorprendidos una y otra vez
por sus errores.
Pero al margen de la
evaluación personal sobre este mediocampista, llama poderosamente la
atención que Colin Clarke haya demorado tanto en reemplazarlo,
teniendo jugadores de la talla de Noah Delgado, Sandy Gbandi,
Nicholas Addlery y Fabrice Noel en la banca y fué justamente después
de su salida que el equipo cambió totalmente de actitud, algo por
demás significativo.
El partido comenzó siendo muy
disputado, con intentos de ambos conjuntos de tratar con correción
el balón, pero la escalonada defensa de Charleston se fué
convirtiendo en una barrera infranqueable, el sacrifico y velocidad
de Kendall Jaegdosingh no alcanzaba, su compañero en ataque Sean
Fraser, debía permanentemente retroceder demasiado, aislándolo más
aún. Así las cosas era muy difícil que los Islanders desnivelaran el
marcador, si bien es cierto que tuvieron mayor poseción del balón,
las jugadas más peligrosas las generó la gente del conjunto
visitante.
Un buen trabajo de Patterson
en ofensiva, la presión de Wilson sobre Villegas, los reflejos de
ambos porteros y el correcto funcionamiento de Marcelín, fueron las
claves para que toda la primera etapa transcurriera sin novedades en
el marcador.
El segundo tiempo, fué
prácticamente un copia del primero, aunque con el pasar de los
minutos, los Islanders fueron adelantando un poco más sus líneas,
aún faltaba presencia ofensiva suficiente como para desnivelar en el
marcador.
Nuevamente las jugadas de
peligro fueron contadas, y en el balance, fué la gente de Charleston
la que casi convierte, con un tiro libre que provocó un pique del
balón inesperado y que obligó a Gaudette a un esfuerzo impresionante
para evitar el ingreso del balón en su ángulo superior izquierdo.
La salida de Jones (por
lesión) y el ingreso de Alexis a los 62', si bien no influyó en el
desarrollo del partido, si, sirvió para activar a la fanaticada.
Y los cambios eran ya
sumamente necesarios, por ello Clarke envió al terreno a los 70' a
Fabrice Noel por Fraser, para darle mayor peso ofensivo, luego
mostrando más preocupación en el arco rival, reemplazó conjuntamente
a Villegas por Delgado y a Jaegdosingh por Addlery cuando
transcurrían los 76 minutos.
Estos cambios le dieron más
dinamismo al equipo y movilidad en el sector de 3/4 de cancha hacia
adelante, pero todavía no alcanzaba como para romper la paridad,
Charleston seguía muy ordenado defensivamente, lo que no resultaba
ninguna novedad, ya que por algo es el equipo con menos goles en
contra del torneo.
Pero llegaría el cambio
fundamental, y más esperado, a los 85' saldría Mediate y en lugar
entraría Gbandi, allí el equipo mostró otra actitud, el problema era
que faltaba muy poco tiempo para el final...
El juez añadió 3 minutos al
tiempo reglamentario y la presión de los Islanders, dentro y fuera
del terreno ya era obvia, Charleston se agrupó prácticamente con
todos sus jugadores en su propia área, llegaría un saque lateral
enviado en forma de centro por Veris, lo que provocaría un tiro de
esquina.
En el envió saltó y ganó
Arrieta, el balón parecía ser contenido por el portero, pero entre
medio se interpuso el pie de Noel, que desvió apenas la trayectoria
del balón lo suficiente para que el portero no pudiera controlarlo y
le rebotara en el pecho, y allí apareció Krause como una tromba y
con un remate fuerte y alto hizo estallar al Loubriel.
El gol
de los Islanders: Comentarios Vicente Hernandez - Narración: Eduardo
Cantore
Krause se prepara para sacar su remate
Fuerte y alto, muy lejos del portero
El
autor del gol en festejo tropieza con el portero
Las manos en la cabeza del defensa lo dicen todo
Final del partido, un triunfo muy sufrido, nuevamente sobre la hora,
que se logró con el corazón y las ganas de los jugadores, pero que
debió haberse dado mucho antes.
Gaudette, muy bien, tuvo dos salvadas espectaculares,
producto de sus buenos reflejos, ahogando el grito de gol adversario.
Arrieta, bien, no se complicó y acertó tanto en la marca como
cuando sobre el final se proyectó ofensivamente.
Krause, muy bien, la figura del partido, principalmente por
el gol conquistado, pero también por un trabajo sólido en la defensa.
Veris, bien, esta vez mucho más acoplado a sus compañeros de
defensa y trabajó correctamente cerrando los ingresos de los
delanteros rivales.
Jones, bien, más que nada en el primer tiempo, su despliegue
físico era una alternativa válida para salir desde el fondo.
Defensivamente no cometió errores.
Villegas, bien, por lo realizado en el primer tiempo y
teniendo en consideración que tuvo una marca a presión durante todo
el periódo que estuvo en el campo de juego, producto de la defensa
escalonada que mencionaba anteriormente.
Marcelín, muy bien, cumpliendo con su papel de volante
defensivo y desprendiéndose del balón con criterio y presición, fué
uno de los factores que equilibró el sector de volantes.
Mediate, mal, por todo lo expresado en la síntesis del
partido.
Steele, bien, debió duplicar sus energías, para cubrir su
sector y a la vez corregir los problemas que generaba su compañero
más cercano.
Jaegdosingh, bien, solo contra toda la defensa, pero su
velocidad y coraje (arriesgando su físico en más de una ocasión) lo
convierten siempre en un protagonista principal.
Rivera, bien, demostró estar nuevamente a la altura de las
circunstancias y seguramente lo veremos más tiempo en los próximos
partidos.
Noel, bien, le dió otra movilidad al ataque, y su presencia
le dió otra fisonomía al equipo. Más incisivo y batallador.
Delgado, bien, su ingreso simultáneo con el de Addlery tuvo
un efecto notable en la defensa de Charleston, obligándolos a
separarse y crear los espacios necesarios.
Addlery, bien, arrastró sus marcas, aguanto la presión
de Wilson que ya no ganó tan fácilmente en el aspecto físico y lo
obligó a seguirlo más de cerca, el efecto que esto produjo, fué
justamente lo mencionado en la evaluación de Noah Delgado, la
creación de los espacios.
Gbandi, bien, a partir de su entrada, el equipo volvió a
tener 11 jugadores en el terreno, un jugador más comprometido,
molestando al rival, tanto ofensiva como defensivamente.
Clarke, regular, acertó en el planteó táctico, pero se
equivocó en los protagonistas, la caprichosa inclusión de Mediate
resultó casi negativa para el equipo, los cambios fueron acertados
desde todo punto de vista, aunque en el caso del último de ellos (Gbandi
por Mediate) debió realizarlo mucho antes. Indirectamente lo
sacrificó a Fraser y a Steele para corregir el problema en el medio
campo y de esa manera le resto chances ofensivas al equipo.
Particularmente todavía estoy esperando ver a los Islanders jugando
de local, con más vocación ofensiva, pero eso ya es otro cantar y no
tiene nada que ver con el desarrollo del partido del jueves.
El árbitro, bien, en líneas generales estuvo correcto, un
poco ayudado por el trámite del partido, que fué más limpio que
otros encuentros de la misma liga. Sobre el final, cuando comenzaron
algunos roces innecesarios, los supo controlar sin protagonismo.