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Colin
"General" Clarke - Director Técnico
Lo más complicado de evaluar,
por un lado los logros son muchos, por otro la irregularidad, y por
último el estilo de juego, son tres factores que se mezclan y pueden
confundir cualquier análisis.
Pero vamos uno por uno:
Los logros:
Históricamente puso a los Islanders en una final, y entre los
mejores ocho equipos de la región.
La irregularidad:
Terminó el año como comenzó, sin convencer, entre medio, lo mejor
del equipo.
El estilo de juego:
Las variantes en su dibujo táctico son demasiado previsibles.
Ahora profundizando:
Los logros:
En la USL nadie puede
restarle méritos, aunque se perdieron muchos puntos de local, se
lograron muchos más de lo esperado en calidad de visitantes, esa fué
la clave para que el equipo terminara en primer lugar en la tabla y
conquistara la copa comisionado.
Perdió una final que
tácticamente se podría haber ganado, por lo demostrado por el rival,
quedó la sensación que le faltó empuje y caracter para ese tipo de
eventos. Vancouver no demostró demasiada superioridad en el terreno,
sin embargo se aferró a jugadores que estaban produciendo muy poco.
En Concacaf: Hubo tres
partidos que dejando de lado cualquier fanatismo tanto se podrían
haber ganado como sucedió, o tranquilamente perdido. Todo se debio
al estado del campo de juego, por suerte, nos favoreció, pero cuando
estuvo en condiciones a Municipal de Guatemala, le vastó con una
sola llegada para quedarse con el triunfo y Santos prácticamente nos
bailó, aunque se jugó con un equipo alternativo y pensando en la
final de la USL.
La irregularidad:
Durante casi todo el comienzo
de temporada en la USL, el equipo no demostró nada concreto en el
campo de juego, mejoró mucho en la parte media y sobre el final
nuevamente se decayó muchísimo.
El estilo de juego:
Esta parte tiene mucho que
ver con el punto anterior, en principio su estilo de juego era
buscar pelotazos en profundidad, insistió con jugadores que no
estaban para eso, y quedó demostrado en partidos posteriores, donde
los mismos jugadores, se mostraron mucho más productivos.
Por suerte, cambió cuando las
cosas estaban que ardían, busco un estilo más estilizado,
aprovechando todo el material humano disponible y fué cuando más le
rindió el equipo y cuando más éxitos se obtuvieron.
Pero al final nuevamente cayó
en su vieja estrategia. Otro detalle adicional es que se convirtió
en esa etapa en un técnico previsible, tanto en la formación del
equipo como en el dibujo táctico, y eso es una gran ventaja para el
equipo rival.
Conclusión:
En mi opinión personal
debería continuar al frente de los Islanders, pero dejando de lado
totalmente la idea del balonazo, y buscar el juego por el piso
(salvo que las condiciones del terreno obliguen a lo contrario) eso
fué en defintiva lo que lo llevó a los logros obtenidos.
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