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Islanders 1 - Vancouver 2 |
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Dos errores defensivos le
dijeron adios campeonato |
Obviamente resulta muy difícil, separar lo emocional de lo
futbolístico en cualquier análisis de una final de campeonato, y
esta no es la excepción.
Decir que los Islanders merecieron mejor suerte, que el encuentro
fué muy parejo, que el arbitraje dejó mucho que desear, que el frio
en Vancouver influyó en los jugadores, todo eso es cierto, pero
también lo es el hecho de que Vancouver supo aprovechar las
oportunidades que tuvo para quedarse con el triunfo y el campeonato.
Desde el punto de vista del juego en sí, el trámite del partido fué
sumamente equilibrado y no se puede afirmar que existió una
supremacia notoria de uno u otro equipo.
Los primeros minutos del encuentro, mostraron a ambos conjuntos
respetándose mutuamente, cada uno fiel a lo que se habían propuesto.
Los Whitecaps, tratando de hacer circular el balón en el sector
central del terreno, y buscar las diagonales de Sebrango y Addlery,
mientras que los Islanders con mucha gente en el medio, cortando
cualquier intento de los locales, buscaban salir rápido con
pelotazos buscando a Taiwo Atieno como única arma ofensiva.
Así sería Sebrango quien tendría la oportunidad de abrir el marcador
a los 20 minutos, pero su intención fué bien controlada por Gaudette,
respondieron los Islanders recién a los 37 cuando Steele remató
apenas desviado.
Algo que habla a las claras de la paridad de esta etapa son las
estadísticas, donde Vancouver remató 6 veces y los Islanders 4,
teniendo 2 salvadas los locales y 3 la visita, con dos corners por
bando.
El final de la etapa 0 a 0 parecía favorecer las aspiraciones de la
tropa naranja, el correr de los minutos hacía presumir que jugaría a
favor poniéndole mayor presión a los locales.
Para la segunda mitad se esperaba que ambas escuadras salieran con
mayor empuje y energía, principalmente los Islanders, que se
caracterizan por la presión en el sector medio y las salidas veloces
en ofensiva, pero no fué así.
Todo transcurrió igual, dejando la sensación que más que una final,
era un encuentro común y corriente entre ambos equipos.
Ninguno de los dos, quería arriesgar más de la cuenta, sin embargo
fueron los Islanders quienes tendrían la primera oportunidad, con un
remate desde la medialuna del área de Noah Delgado que hizo esforzar
al portero de Vancouver enviando el balón al corner, apenas habían
transcurrido 6 minutos del segundo tiempo.
Dicen que dos cabezasos en el área casi siempre termina en gol y así
llegaría el primero de Vancouver, trás una falta, Valente ejecutó un
centro al primer palo que fué desviado de cabeza por Clarke en un
nuevo centro al segundo palo, por donde ingresó Gbeke (para mí
cometiendo falta sobre Arrieta), quien nuevamente de cabeza superó
la defensa de Gaudette totalmente descolocado, corría el minuto 55.
Era obvio que los Islanders necesitaban un cambio de estrategia, por
ello Clarke mandó a la cancha a Fabrice Noel, en reemplazo de
Villegas, y sería el mismo Noel, quien con su acostumbrada velocidad
y habilidad le daría nuevos bríos al ataque de los Islanders.
Sin merecerlo abiertamente, Vancouver estaba en ventaja, los
Islanders no perdieron la compostura y continuaron con su estrategia,
insistiendo en buscarlo a Atieno, por el centro, cuando lo ideal
hubiese sido intentar abrir el terreno, y fué justamente en una de
las pocas ocasiones en que se intentó de esa manera, que llegaría la
igualdad, desbordó Delgado por el sector izquierdo, lanzó un centro
preciso, para que Gbandy de cabeza pusiera las cosas 1 a 1, renacían
las esperanzas a los 68 minutos.
Más teniendo en cuenta que los Islanders se han caracterizado por
dar vuelta resultados difíciles, tanto en el torneo de la USL, como
en la CONCACAF, todo hacía presumir que la victoria estaba más cerca
del naranja.
Sin embargo, la alegría del empate duró muy poco, 5 minutos más
tarde, Jones fué superado por la derecha, un nuevo centro al área
chica, Gaudette que duda en la salida, y Gbeke que no perdonó,
saltando entre Krause y Yombi anotó el segundo gol de los locales,
que a la postre sería el de la victoria.
De a poco los de la tropa naranja fueron acercándose al arco de
Vancouver, pero sin la eficacia necesaria, sin embargo tuvo la
oportunidad del empate en los pies de Gbandy, cuando el balón quedó
muy suelto dentro del área trás una fallida salida del portero Nolly,
pero el remate de Gbandy se perdería por arriba del travesaño.
El tiempo pasaba y favorecía abiertamente a Vancouver,
arriesgadamente el General Clarke apostaría a jugarse el todo por el
todo, al hacerlo ingresar a Hansen en lugar de Jones, para pasar a
defender con tres en el fondo.
Pero ya muchas veces se ha dicho, que el colocar más delanteros no
es garantía de lograr el tanto, de nada sirvió la movilidad de Noel
por la derecha y la de Hansen por la izquierda, el balón no llegaba
con claridad, ya la deseperación estaba haciendo lo suyo, y
comenzaron a abundar las imprecisiones.
Casi, a pesar de todo, los Islanders consiguen el empate apenas
faltando tres minutos para el final, cuando Atieno habilitó a Noel,
quien quedó casi mano a mano con el portero, pero reamtó muy exigido
y controló el arquero Nolly.
La tropa siguió presionando, más con corazón que con orden, y la
gran chance estuvo en el minuto 89, un tiro libre ejectuado por
Delgado, lo busca a Hansen quien de cabeza reamtó muy cerca.
Ya casi en tiempo de descuento, ingresó Jaegdonsigh por Steele, pero
ya no había tiempo para más, aunque segundos antes del final, un
remate desde afuera del área de Miranda se fué muy por arriba del
horizontal
Final del partido, Me atrevería a decir que con muy poco Vancouver
salió campeón. Los Islanders interiormente sabían que eran más
equipo que los locales, pero no pudieron demostrarlo en la cancha.
Así formaron los Islanders:
Gaudette
Arrieta
Krause
Yombi
Jones
Miranda
Gbandy
Delgado
Steele
Villegas
Atieno
Estadísticas finales: (Gentileza de Boriqa del foro hiapr.org)

Las claves: Vancouver aprovechó, los únicos dos errores
defensivos de los Islanders y tuvieron la suerte de campeón, la
tropa naranja abusó por momentos del pelotazo frontal, haciendo
recordar mucho a los primero partidos de la temporada.
Conclusión: Más allá de la derrota, los Islanders tienen el
gran mérito de haber hecho historia en el fútbol de Puerto Rico, por
ello y por todo lo realizado, personalmente considero que dentro del
corazón de cada fanático naranja, son nuestros CAMPEONES!!!
Ahora a dar vuelta la página y concentrarse en la clasificación de
la CONCACAF, y el próximo partido ante Municipal de Guatemala el
jueves 23 de octubre en el Loubriel, donde tenemos la obligación de
recibir a nuestros jugadores con una ovación!!! Ellos se lo merecen!!!
Eduardo Cantore
Apostillas:
El Coliseo Rubén Rodriguez de Bayamón, en donde se transmitió el
juego por dos pantallas, tuvo un marco espectacular con más de 2.000
asistentes, que alentaron, se alegraron con el empate y sufrieron el
final del partido, tal como si hubiesen estado en el mismo
Vancouver. Realmente sumamente emotivo.
El relato realizado dentro del mismo coliseo, terminó siendo
bastante complicado, ya que los narradores y comentaristas no tenían
un monitor cercano para observar las incidencias del encuentro, y
debieron verlo, desde un punto muy lejano a las pantallas, por lo
que resultaba casi imposible identificar correctamente a los
jugadores.
Desde esta web, agradecemos a la Administración del Coliseo Rubén
Rodriguez, y al Honorable Ramón Luis Rivera, Alcalde de Bayamón, por
la gran iniciativa adoptada para que los fanáticos pudieran ver el
juego en directo.
Islandersfc.net
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